lunes, 24 de septiembre de 2012

no necesito nada más, estoy bien. Estoy completa.

Parezco una niña, ¿sabes?. Pero a penas me importa.
Eres un regalo, como si me hubieran dado un caramelo que nunca se acaba o al que nunca se le va el sabor.
¿Sabes lo que es, que mi ropa huela a ti?, ¿que mis labios sepan a ti?
Es la mejor sensación del mundo. Son cosas máximas,
Me encanta que enredes en mi pelo, que te pierdas en mis ojos, que me muerdas el labio.
Eres mi droga, te lo aseguro. Y ahora el síndrome de abstinencia se apodera de mi,
te necesito, te necesito más que ayer pero menos que mañana.
Y es que estoy sentada en la cama, escribiendo esto, acordandome de nuestros momentos.
Dejandote claro que te echo de menos, y obviamente, que te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario