No es que el frío me desagrade, en absoluto. Ni que me moleste que las hojas de los arboles caigan, aun que eso si que me come un poco la cabeza…Pero ya explicaré por qué.
Tampoco me molesta que anochezca antes, ni que se sirvan comidas calientes.
El único inconveniente que tengo es el mes de septiembre.
Y si pensáis que es por la misma razón que todos los adolescentes ponen, volver al instituto, no estáis nada equivocados.
Pero mi problema es mucho más real que eso, la mayoría de los chicos de mi edad, o de edades cercanas no quieren volver al horario matinal de las clases, por el simple echo de que no quieren estudiar. Pero lo acaban pasando en grande en ese edificio.
Mi situación es la opuesta, me gusta estudiar, me gusta aprender cosas nuevas aun que me cueste mucho, sin embargo en las clases me siento muy incómoda.
No hablo con nadie, y nadie me habla, estoy sola, y la gente me margina, lo entiendo, ya que cuando alguien se acerca para decirme algo grito, me tiro al suelo, o simplemente pongo gestos raros, creo que les asusto un poco.
Sé que hablan de mi, y que me miran, lo noto, tampoco se me da bien ceñirme a la realidad, me cuesta mucho entender las cosas o simplemente verlas del mismo modo que los demás.
Soy Esquizofrénica. Para aquellos que no sepáis que es…es un diagnóstico psiquiátrico en personas con un grupo de trastornos mentales crónicos y graves, caracterizados por alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad. ]La esquizofrenia causa además una mutación sostenida de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica más o menos compleja, en especial de las funciones ejecutivas que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y dirigidas a metas, y una significativa disfunción social.
Explicándome mejor, no puedo ser sociable, me encierro en mi misma, en un mundo interno delque pocas veces puedo salir, y si alguien intenta entrar tengo ataques.
Y sí, debería estar en un hospital, y lo estuve. Pero el doctor que me trató determinó que mi caso estaba controlado, aun que nadie lo crea así.
Ni siquiera mis padres, que no hicieron caso al doctor cuando dijo que me rebajaran la medicación. Sigo tomando pastillas a todas horas, y cada tres semanas voy al hospital.
Sinceramente yo creo que ya casi lo tengo controlado, porque escribo y lo poco que hablo lo hago con coherencia. Pero sigo sufriendo delirios, alucinaciones y mi conducta sigue siendo obscena.
Puede que por culpa de lo que os voy a contar ahora mismo empecéis a odiarme, pero si escribo esto es para desahogarme, no busco dar lastima ni comprensión.
Busco alguien que me escuche y alguien con quien hablar sin gritar.
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